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El Camarote 15

Dossier:  Cristian Aliaga  Viajes a la intemperie argentina o la deriva de la mirada periférica  //Ensayo:  La narración oral en El Gran Pez de Tim Burton, por M. P. Iglesias, I. Iglesias y M. V. Ramos  //Narrativa: - Vengan juntos, por Bruno Di Benedetto ...

El Camarote 14

Dossier: Memorias de Mollie Robertson (1916–1923) Una inglesita en las estancias patagónicas  //Ensayo: La esencia creativa del actor, por Hugo Aristimuño //Poesía: Temblor lejano que se traga a sí mismo, por Jorge Carrasco //Narrativa: Los aviones nunca mueren...

El Camarote 13

El número 13 de El Camarote hace centro en la cuestión de "Pensar el arte", un dossier con los textos "Escritura y psicoanálisis" de Erica González, "La concepción estética de Rodolfo Kusch" de Luis Vía y "Arte acci&...

El Camarote 12

 Ensayos: "Márgenes, centros y periferias" de Juan Carlos Moisés y "Una cultura cimarrona", mirada de Gerardo Burton sobre Neuquén  /  Dossier dedicado a Graciela Cros  /  Poesía: Soledad Davies y Jorge Spíndola  /&...

El Camarote 11

La Identidad de la Patagonia, por Nelson Echarren  /  Poesía de Nelvy Bustamante y Carmen Parés  /  Narrativa de Carlos H. Mercapide /  Máscaras y murales escultóricos a 30 años del golpe de Estado. ...

El Camarote 10

La recuperación del deseo como base para una enseñanza de la producción de textos, por Graciela Falbo  /  Cuerpo y escritura, por Raúl Artola  /  Poesía de Majó Abeijón, Edgar Morisoli, Damián Lagos  /  Narrativa ...

El Camarote 9

Apuntes de poesía antropológica, por Carlos Juárez Aldazábal  /  Cruz del Sur de la poesía: Andrés Cursaro, Sergio Mansilla Torres, María Teresa Andruetto, Liliana Lukin  /  Dossier: Testimonio del via crucis argentino  / ...

El Camarote 8

Documento histórico y novela, por Sylvia Iparraguirre  /  Identidad y pedagogía, por Carina Ortiz  /  Poesía de Carlos Blasco, Belén Benito y Rafael Urretabizcaya  /  Dossier sobre revistas culturales en la Patagonia  /  Narrativa d...

El Camarote 7

 Ese ajeno Sur, por Ramón Minieri  /  Poesía de Laura Calvo, Cristian Aliaga, Juan Carlos Moisés, Anaisis Balmaseda....

El Camarote 6

Dossier: Ser en el Sur. Textos de Daniel Freidemberg, Sergio Mansilla Torres, Cristiane Grando y Mónica Larrañaga  /  Poesía de Ricardo Costa, Yolanda Ilda Garrafa, Luisa Peluffo y Bruno Di Benedetto  /  Narrativa de Eduardo Cesar O'Shee ...

El Camarote 5

Oralitura. una opcion por la memoria. por Líliana Ancalao  /  Vestigios de lenguas africanas en Patagones. por Adriana Araque  /  Juan Larrea. una cumbre ignorada. por Robert Gurney  /  Poesía de Paula Fava, Daher Salomón, Rubén Gómez ...

El Camarote 4

 Cultura como creación versus cultura como mercancía, por Edgar Morisoli  /  Irma Cuña: el balbuceo orante, por Gerardo Burton  /  Conceptos de lo social, lo popular y la constitución de tradiciones en la patagonia, por Pablo Di Santo  / ...


Cómo educar a un niño con Síndrome de Down
ImageTodo niño con Síndrome de Down constituye un ser individual. Crecerá manteniendo su especial sonrisa y alegría, sus hábitos característicos, sus preferencias y sus rechazos.
El desarrollo de su personalidad, de su ser físico y mental dependerá de los factores genéticos, hereditarios y de las influencias culturales y ambientales que, unidos, distinguen a toda persona de cualquier otra.
Los factores nombrados componen un potencial que puede efectivizarse en crecimiento y buena salud, con educación en un ambiente armónico y feliz.
Es deber de los padres averiguar las aptitudes de sus hijos y las áreas de posible desarrollo, comprender sus limitaciones físicas y mentales y procurarles las condiciones para crecer y aprender en la medida de su capacidad.
 
 
  • Cómo educar a un niño con Síndrome de Down
María Luján Amestoy
92 páginas en papel bookcel
Tapas 270 gramos laminado mate
21 x 14 cm
ISBN: 978-987-22114-9-3
 
  • Prólogo al libro 
 
Algo profundo me ha movido a escribir sobre cómo educar a niño con Síndrome de Down, el propósito de ayudar a sus padres.
Comprendo esta circunstancia, y creo que ayudando a pensar y orientando a realizar un programa coherente con las necesidades del hijo integrado en la vida de una familia, el triste panorama de padres desolados cambiará por un luminoso amanecer de esperanza y optimismo que reducirá la carga, pues se la llevará con más aceptación.
Los padres necesitan que se los ayude, no que se los sustituya.
Han de saber dominar las circunstancias y no sentirse atormentados por ellas; tienen que aprender a mantenerse serenos y pacientes para poder pensar, analizar y decidirse a poner manos a la obra. Espero por medio de mi trabajo de investigación impulsar a muchos padres a analizar su situación familiar y a tomar la decisión de solicitar ayuda y orientación en beneficio de sus hijos y de ellos mismos. Lo importante en estos casos no es mirar hacia atrás, sino hacia delante, con confianza, optimismo; con afán de mejorar buscando la fuerza interior que les permita superar su dolor, aunque no desaparezca por completo. Sólo así se podrá emprender una acción educativa basada en un conocimiento profundo de la situación familiar, proponiéndose bjetivos, buscando vías de solución que permitan a los padres actuar en la educación de su hijo y prepararlo para la vida.
Mi trabajo de investigación no es, por supuesto, la respuesta. No tiene por objeto ser la palabra final sobre el tema, sino por el contrario ser un modesto comienzo. Para mí es la aceptación de un desafío. En sentido más amplio, es un desafío para padres, docentes especializados, personas que desconocen la situación, docentes sin conocimientos del tema que trabajan con otro tipo de niños, para que tomen conciencia de que las personas con síndrome de Down y sus familias necesitan que se les brinde una guía eficiente, sensata y basada en la realidad y que al no recibirla experimentan mucha angustia y miedo.
Mi objetivo principal es orientar a la familia durante el difícil camino que tienen frente a ellos, para adaptarse mental, física, emocionalmente, para adquirir la esperanza de los conocimientos y la fortaleza necesaria para aceptar como propio el más importante de todos los desafíos humanos: el derecho inalienable de toda persona a realizarse como tal.
Si lo conocemos, es un rostro que nos resulta familiar, lo tenemos a nuestro lado. Sabemos que para él es necesario conectarse con otros seres humanos, integrarse a la sociedad en la que vive. Pero, ¿somos concientes con nuestra actitud hacia él?
Cada bebé que nace es un don, un don de Dios a los padres de ese niño. Hay que saber ubicarnos del lado de cada niño, entenderlos, omprender este síndrome que los afecta y poder comunicarnos con ellos por medio de amor, simpatía y dulzura. stas son cualidades que verdaderamente caracterizan a estos seres. También así tiene que ser nuestra actitud hacia ellos.
Es increíble cómo la estimulación que se brinda a estos niños desde temprana edad facilita la evolución de su crecimiento e integración ocial. Por esto no englobemos a quienes poseen síndrome de Down para marginarlos sino para tratar juntos de hacerles menos inuoso el camino que les tocó recorrer en la vida.
Entonces no remitamos a la sociedad la totalidad del problema, porque esto equivale a eludirlo. Juguémonos por la aceptación de stos seres en la educación, en el trabajo y en la sociedad.
Leyendo un folleto que aludía a este tema encontré este mensaje titulado “Tu nombre es Olga”; por su sensibilidad y sabiduría quise ranscribirlo. Dice así:
"Mirándote Olga, he descubierto que debía respetar las diferencias. Y no sólo las diferencias de quienes tengo cerca de mí, que pueden ser aceptadas a través del amor, sino las diferencias con cualquier persona y esta aceptación sólo se puede conseguir si no somos santos por esencia, a lo largo del proceso mental de un ejercicio sereno y casi diría frío de análisis de la realidad humana. De la misma manera que un botánico conoce y admira la enorme diversidad del mundo de los planetas y no se le ocurre imponer una de ellas como modelo a imitar, los adultos hemos de observar a nuestros contemporáneos sin perjuicios que los descalifiquen por lo que tienen de propio y que nosotros no poseemos, o pensamos que no poseemos. Acaso ¿el hinojo es defectuoso porque no es una rosa? Si los rosales tuvieran una visión egocéntrica del mundo lo creerían así. Excepto tal vez que en una rama del rosal hubiera nacido un brote de hinojo y que el rosal lo sintiera suyo.”
Espinas Joseph M. “Tu nombre es Olga”. Carta Nº 7. Editorial La Campaña Barcelona 1987.

María Luján Amestoy
 
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